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Déjame saber quién eres + El espejo de CookieCruz

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Pack de Estefanía Yepes, incluye:

 

- Déjame saber quién eres

- El espejo de #CookieCruz

 

¡Portes GRATIS!

Más detalles

- DEJAME SABER QUIEN ERES:

 Un vestido de novia sin dueña, una carta sin remitente en el recibidor y un músico dispuesto a darle una melodía especial a todo cuanto le rodea…

 ¿Qué puede salir si se unen las tres cosas?

 Briana es una joven que regresa a la ciudad tras vivir un tiempo en el extranjero, curando las heridas de un pasado algo agitado. Desilusionada con la vida y sin esperanzas de poder sacar nada bueno de ella, resulta que el destino ha decidido no querer darle la razón tan fácilmente.  A pesar de que su nueva vida se reduce a compartir secretos y cotilleos con su hermana Emma, la realidad la sobrepasa el día en que encuentra un vestido de novia en su armario, con el que no sabe qué hacer, y por si eso no fuera suficiente, encuentra también una carta con las palabras más hermosas que jamás haya leído,  pero que no incluye remitente alguno.

 

Por su parte, Étienne, el joven músico que comparte cafetería cada tarde con ambas chicas, se ha propuesto dificultarle un poco más su día a día, si es que eso es posible. Con una sonrisa encantadora, unas palabras deliciosas y la mirada más tentadora que un hombre pueda poseer, Briana siente que su mundo se desmorona cuando descubre la realidad que se esconde tras esa melena rubia, rebelde y despeinada  y su inseparable violín.


EL ESPEJO DE #COOKIECRUZ

 

«Un sillón. Un maldito sillón de IKEA había sido mi perdición. Por culpa de aquella butaca me hallaba yo en aquella situación. ¿A quién se le ocurría robarle un sillón a un vecino? Me sorprendí a mí misma recordando de golpe el día en que me mudé. No hacía mucho de aquello, pues habían pasado tan solo unas pocas semanas ―treinta días para ser exactos―, pero cuántas cosas habían sucedido desde entonces. Si le contara a alguien que debido al hecho de que me habían robado el sillón, había terminado con una cita en un restaurante nudista con un chico al que a duras penas conocía, me había sometido a un ridículo casting para un programa infantil tan absurdo como sus disfraces e, incluso, había cuidado de un perro más grande que yo durante un día y me había comprometido a la ardua tarea de recoger sus enormes… cosas…

 

¿Pensáis que me creería?».

 

 

 

Me llamo Valentina, tengo treinta y dos años y esta es parte de mi historia.